¡Aloha familia aventurera! 

Italia es un país que nos encanta, hemos tenido la suerte de poder viajar a varios rincones de este precioso país y cada vez que lo visitamos, nos dan más ganas de alquilar una furgoneta y hacer un road trip. En el post de hoy os contamos nuestra escapada de 3 días a Plugia , el tacón de la bota de Italia, una zona súper bonita y con un carácter muy especial.

¿Dónde nos alojamos?  En el hotel Riva del Sole en Giovanazzo, a tan sólo seis minutos en coche del aeropuerto y veinte minutos en coche de Bari, ¡dejamos la maleta y a la aventura! 

Consejo: reservar con antelación el coche de alquiler, nosotros lo cogimos directamente en el aeropuerto y nos salió bastante caro, además de tener pocas opciones a elegir.

  • Día 1

Nuestra primera parada fue Bari, desde el hotel a la ciudad nos movimos en autobús, cómodo, barato y te lleva al pleno centro de Bari por un euro y medio. Caminamos por el puerto para llegar a la zona antigua de Bari, llena de callejuelas y rincones con encanto, nos perdimos por sus calles para encontrarnos con la Basílica de San Tomás y la Catedral de San Isidro, dos lugares que visitar en Bari sin duda alguna. Una zona llena de vida tanto turística como de la gente local, los vecinos con sus sillas en las calles, comida callejera típica… el ambiente mediterráneo que enamora sin quererlo. 

 

Terminamos la noche recorriendo la zona nueva de Bari y cenando, en sin duda, en restaurante más típico de Bari: Il Rustico, en Via Quintino Sella, 95. Un restaurante con esencia 100% italiana, un lugar pequeño y frecuentado únicamente por italianos; el menú son 10€ y te ponen a estilo buffet comida típica italiana casera, desde los famosos antipasti hasta llegar a la pizza para terminar con el limoncello y un refrescante helado. 

  • Día 2

Para nuestro siguiente día alquilamos un coche para visitar  Alberobello y Polignano a Mare. Decidimos primero visitar Alberobello para pasar allí la mañana y comer en una de sus casas típicas declaradas Patrimonio de la Humanidad; el viaje duró media hora desde Bari. Recorrimos sus callecitas, vimos los puestos de recuerdos y encontramos una terraza preciosa con unas vistas increíbles, sin duda, un lugar que no perderse en Alberobello. Finalizamos nuestra visita comiendo en Il Pinnacola la pasta típica de la zona: orecchiette.

 

 

Pusimos rumbo desde Alberobello a Polignano a Mare, menos de una media hora en coche. Llegamos a Polignano a Mare, unas de las ciudades existentes desde el imperio romano. De nuevo, estuvimos callejeando mientras nos comíamos un riquísimo helado; nos sentamos a observar la preciosa cala, icono de la ciudad y terminamos la tarde viendo el atardecer desde uno de sus acantilados. 

 

  • Día 3

Nuestro última día en Bari lo pasamos en Mola di Bari aprendiendo a cocinar platos tradicionales de la zona en la increíble escuela de cocina Cucina in Masseria. Es una preciosa mansión de campo rodeada de olivares y viñedos, una casa llena de historia y encanto. Rita, la dueña, nos recogió en nuestro hotel a las nueve la mañana para ir a comprar productos locales para nuestros platos, recorrimos los comercios de Mola di Bari aprendiendo de sus productos y formas de producción. Una vez llegamos a la Masseria empezó la magia, aprendimos más de cinco platos, todos llenos de la esencia italiana que tanto nos ha enamorada y del mimo y cariño de Rita, una persona encantadora.

Os dejamos el video de la aventura:

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1 comentario

  1. Me encanta! Siempre he querido conocer sitios como estos! Ya está anotado todo para mi aventura por Italia. Ustedes son lo máximo!

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